
Pie de foto: El padre de Calvin y el mío se parecían.
Sabes que el verano ha terminado DEFINITIVAMENTE cuando por la mañana sacas un pie de la cama, tocas el suelo y... te quieres morir. Brrrrr, ¡vaya frío que se avecina, sólo de pensarlo se me congela el morro! El problema es que cuando hace frío nos volvemos locos con la calefacción, queremos clima tropical en casa y ¡eso no puede ser!
Por una cuestión ecológica (sí, soy un cerdo azul pero tengo el corazón verde, ¡qué pasa!) y también por una cuestión de ahorro. Está más que demostrado y que estudiado: ninguna factura es más cara que la de la calefacción en invierno.
Entonces, ¿cómo hacemos para no pasar frío y no quedarnos sin blanca? Mi padre, que era un jabalí enorme y muy cachondo, siempre que me oía decir en el corral “¡Opá, tengo frío!” me respondía: “Sal un momento a la dehesa”. Yo salía y había un viento frío que cortaba el cristal y entonces él me decía “quédate cinco minutos al frío y luego vuelve a entrar, verás como te parece que la casa está caliente”. ¡Qué ingeniosillo, mi padre!
Sobre todo en el sarcasmo. Hay muchas maneras de estar calentito en casa sin tener que poner la calefacción o el brasero a tope. La mejor es irse a vivir al Caribe, claro, pero a falta de Isla Margarita, buenos son estos consejos que he visto en sitios como el Ecología Blog:
- Abrígate dentro de casa. No, no es ninguna chorrada, no digo que te pongas un abrigo, ¡pero sí puedes ponerte un jersey y unos buenos calcetines, en lugar de ir en bikini! El frío entra sobre todo por las extremidades, por la cabeza, el cuello, las manos y los pies. Si los cubres... ¡el frío se pasa!
- Llevar guantes en casa es un rollo, así que tira de las infusiones caseras. Calientas agua mucho mucho, metes dentro una infusión ¡y a calentarse las manos! Te aseguro que en cuanto te calientas las manos el resto del cuerpo lo agradece.
- ¿Sabes que comer alimentos adecuados quita el frío? Sobre todo frutos secos, sopas y verduras buenas para la circulación (como la cebolla. Sí, en serio). En cambio el alcohol es mala solución. Al principio te da calorcito, pero luego te baja la temperatura corporal y te pelas de frío.
- Otras cosas como recuperar las bolsas de agua caliente, que calientan las camas al momento, ¡de verdad, son geniales y baratísimas! O vigilar el aislamiento de las casas. Tapa las rendijas de ventanas y puertas con cinta aislante, que por ahí se cuela el virují.
Aquí os dejo también unos cuantos consejos para optimizar la calefacción los que tengáis (que yo no tengo) y también mi último consejo barato contra el frío: ¡TODOS A BAILAR!
