Resulta que en España nos encanta hacer burradas y ser distintos en nuestras tradiciones. Que si los toros, que si la cabra del campanario… somos así. No lo podemos negar, y menos, yo, algo tan ibérico como un cerdo de Jabugo no puede dejar de pensar en lo español que es…
Costumbre es en algunos pequeños pueblos de nuestro país en la fecha de San Antón celebrar un sorteo de algún que otro cerdo para pagar los costes de las fiestas navideñas. En uno de ellos, cercano a Elche, la tradición ha sufrido cambios y ha dado un paso hacia la modernidad. El titular es “La Guardia Civil prohíbe la rifa del cerdo por una denuncia de la Protectora de Animales”. Resulta que ante la típica tradición, el SEPRONA ha intercedido para que no se realice el sorteo. Hasta en las noticias salió algún ejemplar antes de ser sorteado. Los ceban durante todo el año y los tratan a cuerpo de rey para llegar a pesar casi 200 kilos justo antes del sorteo.
En Presaras, Galicia, recuperaron la tradición que venía de la guerra civil y cuentan la historia de Pinteño, un cerdito moteado.
En León, por otro lado, la cofradía de San Antón realiza un acto mucho más religioso con misa y todo… y en Huelva, se ha aprobado un nuevo sorteo del cerdo para apoyar a los ganaderos y promocionar los productos de la zona. En Elche, cómo os decía, se encontraron con tradición pero sin cerdo. Con gran imaginación han dado con una solución grandiosa, “sustituir por una hucha que imite su forma y que contenga en su interior su equivalencia en metálico”. Con la resaca de la prohibición de los toros en Cataluña, todo va a cambiar, y yo como cerdo, ¡¡hasta me alegro!! Aquí os dejo un video para que podáis ver vosotros mismos la polémica surgida, en este caso en un pueblo llamado Trigueros.
