
Cuando era un cochinillo me hacía un montón de ilusión los viajes en la que nuestro padre nos llevaba en el Citroën Tiburón familiar. Nos tirábamos dos días antes haciendo las maletas y, sobre todo si íbamos a la playa, a mí se me solían olvidar mil cosas que meter menos mis juguetes (las palas, los cubos, la colchoneta hinchable…). Luego el viaje solía ser un poco infernal, pero yo lo disfrutaba muchísimo, sobre todo cuando invitábamos a mi amigo que era un ternero y nos tirábamos cantando todo el viaje… aunque íbamos bastante apretados.
Nunca pensé que luego fuera a odiar tanto tirarme tantas horas en el coche. Porque a veces lo de conducir se disfruta, pero cuando llevas horas solo en el coche, con un viaje largo por delante no solamente es un rollo si no también un peligro, que a más de uno se le cierran los ojos. Menos mal que ahora puedes ir hablando con tu gente como si estuviera dentro del coche, sin distracciones, gracias a los manos libres.
Este Manos Libres Plantronics K100 con Bluetooth se pinza directamente en tu parasol para poder ir hablando por teléfono tranquilamente sin usar las manos. Gracias a sus dos micrófonos antirruidos, su tecnología DSP y su sistema de anulación de efecto eco, tendrás un sonido nítido y te recibirán claramente sin tener que alzar la voz. Su autonomía es de 17 horas continuas en conversación y de 15 días en espera. Además, se carga fácilmente con el mechero del coche o mediante USB. Podrás hablar por teléfono mientras conduces… pero no podrás hacer todo:
Características Manos Libres Plantronics K100 con Bluetooth
- 2 micrófonos antirruidos
- Diseño ultra ligero
- Tecnología DSP y anulación del efecto de eco
- Botones grandes de control y una tecla micro "mute"
- Alertas vocales (en inglés)
- Transmisor FM para una utilización del sistema audio del coche
- Autonomía: 17 horas en conversación y 15 días en espera
- Peso: 92 g
- Fijación: clip parasol.
- Función QuickPair para una conexión Bluetooth fácil.
- Batería recargable Lithium-ion
- Recarga: cargador mechero y USB
- Bluetooth versión 2.1
- Tiempo de carga: 2.5 h
Si tienes cualquier duda sobre 1DAYPRICE, pásate por nuestra sección de FAQs .
Si por algún motivo, no encuentras respuesta a tus preguntas, tu sección es Contacto. Escríbenos aquí y te contestaremos lo antes posible.
Te recuerdo que para poder comentar debes estar registrado, para ello pásate por la pantalla de Registro , es muy sencillo, y en menos de un minuto formarás parte de la Comunidad de 1DAYPRICE.
“La buena hospitalidad es sencilla; consiste en un poco de fuego, algo de comida, y mucha quietud” Vaya cita molona, ¿eh? Es de Ralph Waldo Emerson, un gran escritor americano del XIX. La verdad es que lo de la hospitalidad, que es esa cosa que se define por “cualidad de acoger y agasajar con amabilidad y generosidad a los invitados o a los extraños”. Hoy en día hay poco de eso, ya todos somos unos desconfiados y nadie es hospitalario con nadie. Pero hay EXCEPCIONES. Excepciones que además pueden ahorrar unas buenas pelas.
¿Sabéis lo que son los servicios de hospitalidad? Yo me he enterado hoy. Son unas redes sociales, o lugares, o grupos que ofrecen alojamiento sin pedir dinero a cambio. Si, como lo oís, gente que ofrece techo a cambio de... nada. De conversación, de conocer gente, de que a lo mejor si en un futuro me voy a tu país pues igual me quedo a dormir en tu casa... una especie de trueque, de hoy por ti y mañana por mí. Hay de todo, desde sistemas simples, como una librería que hay en París llamada Shakespeare & Co. que ofrece un sitio donde dormir a cambio de trabajar en la librería, hasta auténticas redes organizadas de gente que ofrece su casa o incluso la intercambia (en plan “yo me voy a tu casa de Salzburgo tres semanas y tu te vienes a la mía de Córdoba”). Aunque la red más popular que he visto se llama Couchsurfing, que se traduce con algo así como “surfeando en sofás”.
Pie de foto: Ejem... me refería a otra cosa
El Couchsurfing es precisamente un ejemplo máximo de todo esto que estoy contando: gente que viaja por todo el mundo alojándose en casa de desconocidos que abren sus puertas. Así unos pueden viajar por poco dinero y los otros conocen a personas de otros países, hacen amigos... pero es que además la página de Couchsurfing se ha convertido en una verdadera red social, con foros y blogs y páginas web de consejos sobre ciudades, guías de viaje, ofertas de tren y avión... el paraíso del que quiere viajar por cuatro duros. ¿Lo mejor? La hospitalidad. El volver a pensar en viajar como algo más que “ver monumentos”. Y sobre todo el poder hacer mil amigos en todo el mundo. No me digáis que no es una idea atractiva...
